La bulimia nerviosa es uno de los tres tipos de trastornos de la conducta alimentaria y de la ingestión de alimentos caracterizado por periodos de compulsión para comer seguidos de vómitos, ingesta de laxantes y diuréticos, ayunos o ejercicio intenso para prevenir el aumento de peso. Esta alteración suele aparecer con mayor frecuencia en mujeres adolescentes aunque está aumentando el número de varones en los que se produce.

La bulimia nerviosa tiene cuatro características:

  • Episodios de atracones recurrentes, es decir, el consumo rápido (unas dos horas) de una cantidad grande de alimentos acompañado de la sensación de pérdida de control
  • Aparecen conductas compensatorias como vómitos regulares y/o uso de medicamentos como laxantes o diuréticos, ayuno y ejercicio físico
  • Estos atracones y conductas compensatorias tienen lugar al menos dos veces a la semana durante un periodo de 3 meses como promedio
  • La autoevaluación está influida en exceso por la figura y el peso del cuerpo

En la bulimia nerviosa no hay distorsión de la imagen corporal ni aparecen necesariamente alteraciones de peso ni amenorrea. 

Dentro de la bulimia nerviosa existen dos subtipos:

Bulimia nerviosa de tipo purgativo/ compulsivo

Durante los episodios de bulimia nerviosa, se recurre de forma regular a atracones o purgas como la provocación del vómito o el uso de enemas, diuréticos o laxantes en exceso. 

Bulimia nerviosa de tipo no purgativo

En este caso, en los episodios de bulimia nerviosa aparecen conductas compensatorias como ayuno, ejercicio intenso o dieta pero no recurre regularmente a vómitos o uso de laxantes, enemas o diuréticos. 

En su personalidad destacan características como una elevada impulsividad, baja tolerancia a la frustración, baja autoestima, ánimo fluctuante y falta de asertividad. Pueden aparecer conductas autolesivas, ideas o tentativas de suicidio, abuso de sustancias, robo y promiscuidad sexual. Aparecen sentimientos de culpa y vergüenza.

Su detección suele ser difícil por parte de la familia pero algunos signos de alarma son el almacenamiento de comida en algunos lugares de la casa, ingestión de la comida de otros, ingestión de grandes cantidades de agua o líquidos, rechazo a tragar la comida escupiéndola después de saborearla, absentismo o disminución del rendimiento escolar, disminución de horas de sueño y dificultad para levantarse, no aceptación de limites o normas, mentiras evitativas o innecesarias, robo de comida, intensa vida social con intervalos de aislamiento, vida sentimental intensa, inestable o ausente.

Aparecen sucesivos cambios y problemas con amistades, consumo excesivo de alcohol o drogas, intensa actividad sexual y conductas autolíticas como cortes, mutilaciones o daño corporal.