La comunicación se produce cuando una persona transmite un mensaje a una o varias personas, con el fin de intercambiar pensamientos, deseos o sentimientos. Todo el mundo se puede comunicar, y la comunicación puede no ser consciente en ocasiones. Pongamos un ejemplo: un niño en clase pone cara de aburrido, aunque el niño no tiene la intención de trasmitir al profesor que el contenido de la clase le está aburriendo. El profesor si es capaz de comprender el lenguaje no verbal del niño, recibirá el mensaje que el niño está aburrido. En este caso el niño no tenía conciencia de estar trasmitiendo su aburrimiento al profesor. 
La comunicación puede ser verbal o no verbal. La comunicación no es exclusivamente humana, sin embargo es la más compleja y la más elaborada. Las condiciones para una comunicación eficaz son: 
-    Emisor: Una persona se comunica
-    Mensaje: Algo que comunicar
-    Receptor: Alguien a quién dar el mensaje
-    Canal: La vía por la que se traslada el mensaje (auditivo, visual…)
-    Contexto, expectativas y demandas del entorno: facilidades del entorno para que el mensaje llegue
-    Código: El instrumento debe ser entendido por ambos (receptor y emisor)
Cuando una o varias condiciones fallan estaremos diciendo que existe una dificultad en la comunicación. Los trastornos de la comunicación se producen cuando existen dificultades para recibir, trasmitir, procesar y comprender el mensaje verbal, no verbal o simbólico. 
Algunos de los trastornos de la comunicación son: 
-    Trastorno del espectro del autismo (TEA)
-    Trastorno comunicativo – social  (TCS)